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Diciembre 1, 2000 en la Sección Agroindustria.

Métodos de cosecha de productos hortícolas

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El procedimiento de corte y recolección de los productos hortícolas es una actividad de importancia económica en la agricultura y requiere de sumo cuidado.

Existen tres métodos para la cosecha de productos hortícolas: método manual, semimecánico y mecánico.

Los costos de la cosecha de algunos productos fluctúan entre 30 y 60 por ciento. Específicamente en repollo es de 30 por ciento; en tomate, 33; en manzana, 43; en coliflor, 40; en uvas, 51; cerezas ácidas y dulces de entre 55 y 60 por ciento.

Los costos para la cosecha manual de algodón en Estados Unidos ascienden a 45 dólares por paca, mientras que mecánicamente de 25.73 dólares por paca.

Existen ciertas condiciones en cada producto para poder optar por uno de los métodos de cosecha. Antes de realizarla, es necesario definir el estado de madurez del cultivo, para poder iniciar la cosecha, a esto le llamamos índice de cosecha, parámetro que puede coincidir con la madurez fisiológica del producto o bien con otro estado de madurez, como es el caso de los pepinos, que se cortan verdes, momento denominado “madurez comercial”.

La cosecha manual para cualquier producto siempre se ha realizado en circunstancias muy especiales, sobre todo en países como Estado Unidos, donde las unidades de producción son de muchas hectáreas, cosechan manualmente y empacan en el campo, apio, lechuga, coliflor, brócoli o repollo.

En el vecino país del norte es escasa la mano de obra, por lo que desde hace años se ha contratado a trabajadores mexicanos para realizar dichas labores, ya que ninguna máquina podría hacerlo mejor que el hombre.

Cosecha manual: en todas las actividades de corte y cosecha sólo interviene la mano del hombre. Se utiliza una escalera doble para alcanzar los frutos, unas tijeras especiales para cortar los pedúnculos o como la cosecha de naranja que sólo se realiza con las manos, además palos o garrochas con una bolsa adaptada con tijera o navaja, hasta el uso de guantes para evitar daños a los frutos como duraznos o nectarinas. También es muy importante una bolsa cosechadora, acojinada y con la cerradura en el fondo para facilitar el vaciado de la fruta.

Ésta se acopia en cajas de campo, que se pueden estibar y posteriormente llenar plataformas de camiones para su transporte. Es recomendable seguir patrones de estibamiento para facilitar la circulación de aire, evitar los golpes, abrasiones y magulladuras, hasta llegar al destino final, la empacadora, la Central de Abasto o las áreas de almacenamiento.

Cosecha semimecánica: las actividades se realizan parcialmente por una máquina y se completa el proceso de recolección con la mano de obra de cosechadores. Esta implementación requiere alguna preparación del huerto. Si son árboles, éstos deben tener marcos de plantación adecuados, para facilitar las maniobras de la maquinaria, que puede ser un remolque con plataformas para acercar a los cosechadores al árbol, llenar palets (de 500 kilos) y moverlos con montacargas para llevarlos a las plataformas de vehículos de carga.

Muchos frutos como el aguacate, las mandarinas, se cosechan cortando con tijeras, algunos otros, se cortan girándolas hacia dentro y hacia fuera simultáneamente, los frutos que no están a simple vista, se cortan usando una estaca con una navaja o tijera adherida y un recipiente o bolsa en el extremo. Posteriormente el cosechador deposita el fruto en un recipiente de campo, que consiste en una bolsa que se abre por abajo para disminuir los golpes de la fruta, y posteriormente llena un recipiente de campo de mayor capacidad.

La cosecha mecánica es toda una obra de ingeniería, que requiere diseño de la huerta, según la especie que se cultive. Se facilita para extensiones muy grandes de áreas cultivadas, que resulta difícil cosechar manualmente por el riesgo de un deterioro en el estado de madurez; la máquina realizaría la cosecha con mayor velocidad, en menor tiempo.

En 1899 se registraron en Estados Unidos las primeras patentes para cosechadoras mecánicas de algodón; en 1927 aparecieron los vibradores para árboles, que son una sencilla pinza con protección de hule, con un motor que hace girar un disco excéntrico y que al prensar el árbol del tronco principal y accionar el motor, genera una fuerza centrífuga que produce la vibración total del árbol y los frutos maduros se desprenden cayendo sobre una lona suspendida con bastidores de madera.

Entre 1945 y 1950 se fabricaron máquinas más complejas, las cuales incluyen, además de la vibración, la succión de frutos.

Algunos de los requerimientos para el uso de la mecanización de la cosecha en árboles son: presentar el mismo porte, altura o tamaño; el vibrador tiene que colocarse a poca altura del suelo; el árbol debe presentar buenas prácticas de poda, para que el tiempo y el porcentaje de daños se reduzcan; las ramas tendrán que ser cortas, para armonizar el movimiento del árbol, los árboles deben tener una formación adecuada y presentar una uniformidad homogénea.

La cosecha mecánica presenta una serie de desventajas, por ejemplo, la maquinaria no puede seleccionar frutos, es decir, corta parejo, no puede decidir sobre el color, la textura o el tamaño del fruto.

El estado de madurez de los frutos, debe ser muy uniforme y esto nunca es posible porque las flores brotan y amarran en diferentes tiempos.

Se producen daños al árbol por la agitación y los golpes; junto con los frutos la máquina recoge hojas, ramas y frutos inmaduros.

Los daños que se observan con mayor frecuencia, durante las operaciones de corte y recolección de los productos hortícolas, bajo cualquiera de los tres métodos de cosecha, se relacionan primero con el desprendimiento del pedúnculo del fruto, al removerse el vestigio del cáliz, al producir el mal corte con las tijeras o el estirón inadecuado del cosechador, o bien porque el corte se realiza cuando el estado de madurez de los frutos es muy avanzado.

Producido este daño los frutos serán invadidos más fácil por bacterias y hongos, manifestándose en postcosecha ablandamientos y pudriciones que reducirán la vida útil del producto.

Las abrasiones y magulladuras se presentarán también con mayor frecuencia, cuando el recipiente de cosecha no sea la bolsa cosechadora de lona acojinada y cuando los recipientes de campo sean construidos por rejillas de madera muy separadas entre sí y con los frutos colmados sobre el nivel adecuado del recipiente.








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Comentarios

Comentario de johana
Hora: 4 Junio, 2013, 12:45

de maciado interesante

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