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Punto Tres


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Defectos y efectos de los subsidios al campo mexicano

Mediciones equivocadas

Los subsidios en forma de transferencias directas al ingreso tienen efectos negativos; esas políticas del gasto son ineficientes desde el punto de vista de la economía y de la sociedad mexicana en su conjunto

colabo02_1Con el fin de evaluar la política de subsidios agrícolas de México, en 1997 la OCDE determinó los indicadores: monto anual, monto per cápita y monto por hectárea, a partir de los cuales en apariencia el campo mexicano ha recibido considerablemente menos subsidios que los sectores agrícolas de sus principales socios comerciales: Estados Unidos de América, la Comunidad Económica Europea y Japón. Los argumentos para demostrar que los indicadores mencionados para evaluar la política de los subsidios no son correctos se fundamentan básicamente en un desacuerdo de carácter teórico. Las mediciones de los subsidios agrícolas por su monto total en dólares, por hectárea o en dólares per cápita, no representan procedimientos teóricamente correctos para comparar internacionalmente el grado en que los países subsidian a su agricultura, ni la magnitud de la distorsión del PIB agrícola debido a los subsidios.

El equivalente porcentual de subsidio tiene ventajas respecto a los indicadores antes criticados: 1) es independiente de las unidades monetarias de medición, de la escala o tamaño del sector y del tamaño de la población, 2) toma en cuenta la superficie cultivada, rendimientos y la intensidad económica, 3) es un solo indicador y 4) no está influenciado por los cambios en las variables nominales o en los precios, ni se distorsiona por los cambios de la masa monetaria o de las tasas de cambio. Por todo ello, este indicador posibilita la correcta comparación entre países.

En la 5ª Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio, celebrada en Cancún, Quintana Roo, en 2003, los gobiernos de México, Brasil y de otros países en desarrollo exigieron del Primer Mundo eliminar sus subsidios o de lo contrario, un aumento a los subsidios a la agricultura del Tercer Mundo; en el caso de México, hasta igualar el nivel de sus principales socios comerciales, política que requeriría de 250 mil millones de dólares por año al nivel de subsidios por hectárea otorgados en Japón; de 38 mil millones de dólares al nivel de subsidios de la UE o de 20 mil millones al nivel de subsidios/ha de Estados Unidos.
Representaría un error económico, social e histórico usar ese enorme monto de recursos, para proteger el atraso en la agricultura (formas tradicionales de producción, patrón de cultivos ineficiente y oneroso, y distribución territorial ineficiente de las fuerzas productivas en el campo). En Australia y Nueva Zelanda la agricultura es avanzada, no obstante los bajos subsidios que recibe (4.2 por ciento del PIB agrícola), porque en lugar de invertir en su protección, se invierte en el desarrollo de las fuerzas productivas del campo.

Los subsidios y socios comerciales

En el desarrollo agrícola de México el papel del Estado no debiera ser el de otorgar onerosos subsidios y protección, sino el de financiar a aquellos servicios de apoyo a la producción que impulsen la intensificación y la productividad

El resultado fundamental de la investigación de González y Orrantia (2006) fue el cálculo del porcentaje del valor de la producción que corresponde a subsidios (EPS%) después de corregir por pagos directos e impuestos a la producción. En este apartado se discute si los subsidios al sector agrícola en México realmente han estado disminuyendo o no, y su comparación con los de sus principales socios comerciales (Figura 3).

tabla3

Subsidios agrícolas (EPS%) de los principales socios comerciales de México
Fuente: González y Orrantia, 2006 con base en la OCDE (2003)

La información mostrada en la figura responde a la pregunta de que si efectivamente México subsidia menos a su agricultura que sus socios. Evalúa la pertinencia de la demanda de más subsidios al campo, con el argumento de que el país se subsidia menos. Finalmente, indica que en años de estabilidad, los subsidios mexicanos han aumentado con el fin de apoyar los precios internos que reciben los agricultores y de propiciar un mayor uso de insumos, y que han disminuido en años de recesión y devaluación.

Durante 2000-2003 en México los subsidios representaron en promedio 23.6 por ciento del valor de la producción agrícola. Se corrobora la hipótesis de que el nivel relativo de los subsidios creció entre 1995 y 2003, aunque sin alcanzar el valor registrado en 1991-1994 (29.3 por ciento). A partir de 2000 se ha subsidiado al sector en un grado relativo similar al de Estados Unidos y ligeramente mayor que Canadá. Los subsidios en Australia y Nueva Zelanda representan 4.2 por ciento del PIB del sector, en Japón, 62.1 por ciento, y en la Unión Europea, 41.5 por ciento. El epítome de la política de subsidios como instrumento de promoción agrícola es Noruega, en donde alcanza 115 por ciento del PIB agrícola.

¿Se debe responder con más subsidios a los retos y problemas agrícolas? En México, se asume que los aumentos de los subsidios son benéficos porque redundan en aumentos en la producción y en el ingreso. Rara vez se pregunta ¿cuáles son los costos macroeconómicos y sociales de los beneficios inducidos por los subsidios al campo? Esto considerando las exigencias del estado de la agricultura y los graves rezagos sociales. A saber ¿cuáles son los beneficios económicos y sociales netos de los subsidios agrícolas?

Se ha mostrado que los subsidios en forma de transferencias directas al ingreso, como Procampo, tienen efectos negativos, esas políticas del gasto son ineficientes desde el punto de vista de la economía y de la sociedad mexicana en su conjunto. Pero va más allá privilegiar esta política de subsidios y de protección: significa que con los mismos recursos se podrían lograr mayores beneficios de emplearse eficientemente, siendo conveniente invertir en todos aquellos servicios de apoyo (investigación, difusión, infraestructura de riego, capacitación, crédito, seguro, etc.) tendentes a promover el cambio tecnológico y la productividad, que en subsidios y en la protección a través de transferencias directas de ingreso, las que además de agravar los problemas financieros del Estado, alimentan la ineficiencia del campo y propician la corrupción.
En las primeras etapas de formación de una nación y su desarrollo capitalista los Estados se vieran obligados a apoyar a las “empresas nacientes”, por la necesidad de formar rápidamente la clase de empresarios que fuesen, a su vez, el sustento del Estado y de la nación. En el caso de la agricultura mexicana, esta primera fase (extensiva) ya fue recorrida, ya que las formas de producción capitalistas en el campo son hoy dominantes y predominantes. De 1936 a 1985 la política de protección y de subsidio dio todo de sí y agotó todas sus posibilidades.

En el desarrollo agrícola actual de México (fase intensiva) el papel del Estado no debiera ser el de otorgar onerosos subsidios y protección, sino el de financiar a aquellos servicios de apoyo a la producción que impulsen la intensificación y la productividad. Otra parte debería usarse para mejorar las condiciones de vida de millones de habitantes del campo que viven en la pobreza y, aún más urgente, en la miseria.
También se debe considerar que el aumento de las transferencias totales al campo —subsidios más apoyos a la producción— sin que se reformen previamente las instituciones que lo ejercerán, sería una fuente adicional de ineficiencia del gasto público que distorsionaría aún más los procesos productivos, originando más pobreza y atraso en otros sectores.

* Investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) mallen.carlos@inifap.gob.mx

Fuente
GONZÁLEZ-E. A. y M. A. ORRANTIA-B., 2006. Los subsidios agrícolas de México. Agricultura Técnica en México. Vol. 32, No. 3, Pp. 323–331.

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Comentarios

Comentario de Héctor Hidalgo Cano
Hora: 28 Julio 2009, 23:10

Me parece muy interesante este artículo y creo que debe de leerse con mas detenimiento. pues es evidente que los subsidios al campo son necesarios, pero deben de estar dirigidos a incentivar la productividad y competencia, tanto interna como en el mercado intenacional. Desgraciadamente, nosotros, los que no tenemos a nuestro alcance las posibilidades de que esta situación cambie, simpelmente nos vamos a quedar con las ganas de hacer algo y nos tenemos que conformar con intercambiar ideas entre nosotros, pues esos grandes cambios se dan solo si hay grandes reformas al marco jurídico, que regula los subsidios y su filosofía que lo sustenta.
ahora bien, dentro de la poca visión que uno tiene sobre el efecto de los subdisios en laproducción y productividad, intuimos que estos no han favorecido un incremento en los indicadores señalados, ya que la protección excesiva hace que la agricultura detenga su desarrollo, pues muchos se conforman con los subsidios como el PROCAMPO, subsidio al diesel, precio obejtivo, apoyo a la adquisición de activos productivos etc. etc., y cuando por alguna situación les va mal en la cosecha, piden que el gobierno les dé lo que no pudieron ganar en las parcelas.
coincido con los autores de este artículo, se debe de provilegiar el desarrollo de infrestructura para la producción, transporte y comercialización, así como profundizar en la capacitación, asesoría, diusión, investigación etc.
pero vemos que cada año estos rubros se castigan, pues los que operan estos programas creen que basta con solo apoyar la adquisición de equipo y que al continuar con los subsidios, los productores del campo van acrecer.
Algo que ya se ha demostrado por décadas que no es cierto y no ha funcionado

Comentario de Esdras Alfaro Becerra
Hora: 3 Agosto 2009, 18:39

El comentario del señor Hector Hidalgo Cano me parecen de los más acertado acerca de la política de apoyo al campo mexicano o subsidios, sobre todo porque no se debe de apoyar solo la planta productivo, equipo, si no acompañar esto de un vasto plan de capacitación e investigación de nuevas tecnologías aplicadas de producción, considero que es el único camino para salir de la situación en que estamos, hay información que dicen que Japón en base a invertir en Educación tuvo su repunte económico después de la 2ª guerra mundial

Comentario de mvz vicente garcia vazquez
Hora: 5 Agosto 2009, 12:08

es una informacion relevante, con esto queda claro que se requiere de un analisis profundo de como esta dirigido el subsidio al campo.esto implica nuevas politicas publicas con el unico objetivo de redisen’ar una nueva reforma agropecuaria. puede ser demasiado o poco el subsidio, la pregunta es si realmente es lo que se requiere.

Comentario de Miguel Ángel Arvizu
Hora: 7 Agosto 2009, 15:08

Los comentarios anteriores son adecuados al artículo, agregaría que como los que por ahora son los adultos y viejos los que tienen las riendas del campo, hablo de millones de campesinos pobres no de hacendados como los Usabiagas o Foxes, se deberían aplicar capacitaciones sobre como organizarce para producir y comercializar considerando la forma de aprender del adulto y no solo nadamás aplicar programas buscando cumplir estadísticas sin medir el verdadero aprendizaje que permita el desarrollo integral de los productores; esto es que tanto la educación como los subsidios sirvan en obtener mayores ingresos, para comer mejor, pagar médicos, medicinas y elevar la escolaridad de los hijos, sin olvidar que también es necesario que el gobierno según corresponda proteja con aranceles que beneficien al campo Mexicano.

Comentario de argelio mexicano
Hora: 25 Octubre 2009, 9:19

Hola: desde mi punto de vista, todos los comentarios son muy buenos; pero sin embargo son solo eso comentarios y desafortunadamente en mexico hay recursos destinado para diferentes sectores. los cuales podemos representar en graficas y/o de cualquier otra manera pero la realidad es otra y talvez suene vulnerable pero es la realidad de nuestro pais. yo soy una de esos mexicanos de los que viajan a estados uu. En mexico e construido un invernadero para el cultivo de tomate el cual es el primero que se construye en mi localidad hasta a hora todo bien.
Sin embargo el punto de mi comentario es que por lo poco que e visto. Los apoyo si existen pero no llegan a los campesinos desafortunadamente se quedan en muchos casos entre el trayecto de las cabeceras municipales y los que estan arriba de ellos, por que el pueblo no puede reclamar por que no hay aquien y si lo hacen los ignoran.
talvez lo destianado para el apoyo al campo sea de $100.00 pero en el proceso de entraga a cada individuo solo reciben quizas $5.00 por que esta esla realidad de nuestro Pais. Y eso son los recurso que el campo de Mexico necesita par poder salir adelante ya que con recurso la tierra mexicana tiene puede producir no solo para el consumo de sus habitantes si no de igual manera para la exportacion ya que cuenta con un clima muy favorable. Senores es tiempo de apoyar a que Mexico sea lo que tiene que ser un pais soberano e independiente. Me encuentro en los ee.uu. pero no quiero estar aqui extrano mi pais y mi gente pero no tengo los recursos. para comenzar mis proyectos es por eso que e emigrado. que Dios los Bendiga…

Comentario de argeliomexicano@hotmail.com
Hora: 25 Octubre 2009, 9:37

en el 2003 compre 20 hectareas y no e podido hacer las producir por falta de recurso economicos. cuenta con agua y una pequena casita al centro espero en este pais lograr reunis dinero para poder regresar y poner ese terreno a producir.

Pingback de Ideas: Fortalecimiento del Campo en la Región del Valle Central de Oaxaca | Zimatlan.org
Hora: 14 Junio 2010, 9:35

[...] Si observamos la manera en que está desarrollada en otros países como USA, Francia, Argentina, vemos que es posible hacerla pilar del desarrollo poblacional, fundamento de la economía. Tan es así, que el USA después del Tratado de Libre Comercio del Norte firmado con México se in…. [...]

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