Sector Rural

Un gran reto: financiar empresas sociales del sector rural

El modelo de economía regenerativa: una vía para lograr formas de producción y financiamiento de proyectos de impacto ambiental y social, que respeten el equilibrio ecosistémico y faciliten su regeneración

Apoyar el desarrollo económico y social del sector rural requiere mosaicos financieros que consideren recursos públicos y privados, modelos de financiamiento que —desde su diseño— identifiquen los ciclos productivos que van a financiar, y brindar asistencia técnica y acompañamiento a las organizaciones sociales financiadas, entre ellas: ejidos, comunidades, cooperativas y empresas forestales comunitarias. Estos fueron algunos de los temas que se pusieron sobre la mesa durante la Semana de Intercambio del Conocimiento en la Conservación (SICC), realizada en la Ciudad de México.

En este espacio de intercambio, organizado por el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, AC (FMCN), uno de los temas rectores fue el modelo de economía regenerativa, como una vía para lograr formas de producción y financiamiento de proyectos de impacto ambiental y social, que respeten el equilibrio ecosistémico y faciliten su regeneración.

Durante el panel de diálogo sobre financiamiento regenerativo, Eduardo Juárez Mejía, director general de Findeca, financiera privada del sector social, aseguró que el capital bien invertido genera desarrollo y recordó que por años, la fuente de recursos para comunidades y ejidos en entornos forestales, fueron únicamente los subsidios gubernamentales.

El financiamiento vía crédito sí funciona, aseguró, y lo primero, aunque parezca obvio, es identificar las necesidades puntuales de financiamiento de las organizaciones. “Nosotros decimos que para que el crédito funcione tiene que ser oportuno, suficiente y con tasas de interés accesibles.”

Además de los requerimientos financieros, es importante identificar los procesos organizativos y legales de los solicitantes de crédito, estos son dos aspectos clave para lograr la sostenibilidad de los negocios en los sectores rural y forestal, precisó. “El mayor activo en el medio rural y en cualquier sector productivo en el que nos encontremos, es la organización social, y que esta sea transparente y con reglas claras”, apuntó el director general de Findeca.

Es importante comprender, dijo Eduardo Juárez, que “lo regenerativo se va a lograr si tenemos actividades que sean sostenibles económica, social y ambientalmente” y recordó que el fortalecimiento de la capacidad organizativa, el reconocimiento de los liderazgos, las necesidades de financiamiento y el papel de la asistencia técnica específica durante todo el proceso, son aspectos clave para que el financiamiento vía crédito apoye el desarrollo en el sector rural.

Por su parte, Laura Ortiz Montemayor, fundadora y CEO de Social Venture Exchange México (SVX), consultora especializada en inversión de impacto, reconoció que los modelos de financiamiento convencionales no se ajustan a las necesidades del sector rural. Hay pocos productos financieros creados a partir de la forma de operación de los modelos productivos. Se requieren mosaicos financieros que consideren recursos públicos y privados, y que se diversifiquen las entidades financieras que llegan al medio rural. “Necesitamos más entidades, de distintos tamaños y de distintas capacidades. A lo mejor, con especializaciones regionales, en donde el dinero pueda fluir de la manera más efectiva posible”, enfatizó.

Además, mencionó un tema fundamental que casi siempre se convierte en un reto para cualquier empresa social: llegar a los mercados de interés. “No vamos a llegar a la rentabilidad y a los financiamientos sanos, si no llegamos a los mercados.”

Héctor Martínez Galindo, creador del modelo de economía solidaria y socio fundador de GrupoPaisano, aseguró que para que haya financiamientos regenerativos, se requiere el diseño de instrumentos apropiados: “tiene que haber instituciones, fondos o empresas que comprendamos esto y diseñemos específicamente sobre este tema, para este sector. Desafortunadamente, no somos muchos”, reconoció y destacó lo complejo que resulta financiar proyectos pequeños y de las pocas opciones que hay para proyectos que no tienen posibilidad de crecer.

Cabe recordar que EmFoCo y Desarrollo nació como un proyecto piloto que partió de una premisa fundamental: el sector forestal sí es rentable. El proyecto ha tenido el reto de conciliar las necesidades de crecimiento de los negocios forestales, el fortalecimiento comunal y ejidal, y la reducción de la degradación forestal.

La puesta en marcha del proyecto ha contribuido a que ejidos, comunidades y cooperativas en Jalisco, Oaxaca, Campeche y Quintana Roo tuvieran acceso al crédito, algunas de ellas sin historial crediticio pero con solvencia moral reconocida por la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y/o certificaciones como las del Forest Stewardship Council (FSC). Con este acceso han logrado desarrollar procesos productivos que les ha permitido seguir siendo rentables.

El Proyecto EmFoCo y Desarrollo ha sido ejecutado en campo por el FMCN, AC como operadora de acompañamiento y asistencia técnica, y por la financiera privada del sector social Findeca, como otorgante de crédito. Ha contado con el respaldo de la Conafor, y el apoyo financiero y operativo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La Semana de Intercambio del Conocimiento en la Conservación, es organizada cada dos años por el FMCN, AC. Este 2019 se realizó del 11 al 13 de junio, en la Ciudad de México.

Información e imágenes: Comunicación Proyecto Emfoco y Desarrollo

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