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¿Cómo beneficia el chile a la salud?

Entre los principales nutrientes que aportan estos frutos se encuentra la fibra, así como carbohidratos y proteínas

El chile proviene de una planta herbácea que pertenece a la familia de las solanáceas al igual que la berenjena, el tabaco y la papa; este se cultiva en casi toda la República Mexicana, donde existen más de 40 variedades, entre las más reconocidas debido a los beneficios que aportan y a la demanda que generan se encuentran el chile jalapeño, el morrón, el serrano, el pasilla, el habanero y el poblano, solo por mencionar algunos.

Es importante señalar que por lo general todos los chiles contienen los mismos elementos, sin embargo la concentración o la cantidad varía dependiendo de la especie, del tamaño y en ocasiones del color. Entre los principales nutrientes que aportan estos frutos se encuentra la fibra, así como carbohidratos y proteínas; además brindan un cantidad significativa de vitaminas A, B1, B2, B6, C y minerales como azufre, calcio, magnesio, potasio, yodo y sodio, los cuales en conjunto con sus propiedades analgésicas, anticancerígenas, antiinflamatorias, antimicrobianas y expectorantes crean una barrera que protege al organismo.

Gracias a estas propiedades, si se consume por ejemplo una o dos veces por semana chile habanero, serrano o pimiento morrón con moderación, acompañado de una alimentación balanceada, es posible disminuir los daños causados por los radicales libres, lo que permite retrasar el envejecimiento celular, favorecer los procesos de cicatrización y disminuir problemas de acné; incluso se puede activar la formación de colágeno, dar uniformidad al tono de piel y mejorar la textura.

Además, estos tienen la capacidad de estimular el funcionamiento del metabolismo, por lo tanto, es posible aumentar el gasto calórico, la quema de grasa y la disminución de peso de manera paulatina; igualmente permiten reforzar el sistema inmunológico, prevenir refriados y disminuir la formación de células cancerígenas. Estas variedades al igual que el chile jalapeño y el chile poblano también pueden incrementar la producción de endorfinas lo cual ayuda a mejorar el estado de ánimo y disminuir el estrés.

Por otro lado, el chile tiene la capacidad de aliviar dolores de artritis, reumatismo, varices, dolores musculares, articulares y algunas inflamaciones, por esta razón se recomienda utilizarlo de manera tópica por medio de ungüentos y pomadas, los cuales se elaboran regularmente con pimienta cayena o con chile serrano, ya que no irritan el área afectada y su efecto es relajante.

Incluso si se integran de forma regular en la dieta, estos tipos de chile también ayudan a estimular la producción de los jugos gástricos, lo que favorece la digestión y aumenta el apetito; además ayudan a proteger al organismo de enfermedades cardiovasculares, padecimientos digestivos como el síndrome de intestino irritable; así como a reforzar el sistema inmunológico, a prevenir la formación de coágulos y el endurecimiento de las arterias.

Asimismo, gracias a que el chile contiene una sustancia llamada capsaicina puede acelerar la irrigación de la sangre, por lo que ayuda a estimular al cuero cabelludo y cada uno de los folículos pilosos, por lo tanto es posible disminuir la caída del cabello y acelerar su crecimiento, esto permite fortalecerlo y mejorar su apariencia. Finalmente, se recomienda limitar su consumo si se padece de gastritis, reflujo o alguna enfermedad relacionada para evitar que se agrave el problema.

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