Hidroponía: cultivo en perlita

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Por: Miguel Ángel Cervantes Flores*
Foto: Archivo 2000 Agro

De todos los materiales utilizados para el cultivo sin suelo, la perlita expandida ha sido considerada por los especialistas agrícolas una de las más eficaces. La perlita posee una densidad de unos 90 kilogramos por metro cúbico, lo que es algo insignificante si lo comparamos con los mil 200 kilos que suele tener un metro cúbico de suelo agrícola.

Este sustrato tiene un color blanco intenso, es extremadamente consistente y, por lo tanto, muy resistente a la erosión, en particular a la provocada por el crecimiento de las raíces.
La perlita expandida es un mineral natural del grupo de las riolitas, cuya composición se basa en la de un silicato alumínico, con pequeñas cantidades de otros elementos.

Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la corteza terrestre está formada por sílice y silicatos, por lo que la fuente de materia prima para la fabricación de la perlita es muy grande.

Fabricación de perlita

El primer proceso en la fabricación de perlita, consiste en la extracción de la materia prima —generalmente en minas— donde se somete a un proceso de limpieza y eliminación selectiva de las impurezas, para posteriormente moler las piedras.

Luego pasa a una zona de desecado a alta temperatura (300 a 400ºC) para eliminar la humedad del mismo y proceder a su clasificación en bandas granulométricas distintas.

Todo este proceso se realiza normalmente en minas y canteras de países del sur de Europa. Actualmente las materias primas de mayor calidad para su uso agrícola, se encuentran localizadas en las islas griegas.
La siguiente fase de la materia prima, es el tratamiento térmico en el horno de expansión. Se trata de un horno vertical, alimentado de forma continua con depósitos de propano.

Al ponerse en contacto el mineral con una llama a alta temperatura, superior a los mil grados centígrados, se provoca un cambio en su estado fisicoquímico, ya que el agua se evapora bruscamente, estallando la partícula y aumentando de 10 a 20 veces su volumen original. Este cambio lo hemos comprobado todos en alguna ocasión, en el proceso que sigue un alimento común en los cines: las palomitas de maíz.

Sin embargo, la homogeneidad en la distribución de las partículas, es el factor más difícil de conseguir. En este contexto, es importante conocer la gran cantidad de aire que acumula un sustrato de perlita.
El aire se comporta como un excelente aislante de la temperatura, y esto se ve demostrado en la ropa que utilizamos e incluso en nuestras propias casas. Entonces, cuando las partículas de perlita que se obtienen son de menor tamaño al requerido para hidroponía, no se emplean en la agricultura, sino son utilizadas como aislantes de temperatura en la construcción de edificios.

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